Seguridad, convivencia y civismo

 

Una sociedad avanzada es una sociedad que vela por el bienestar de las personas y trabaja para que todos tengan acceso a los servicios sociales. Por ello, L’Hospitalet se está transformando pensando en las personas que vivimos en ella. El importante trabajo de planificación y el consenso ciudadano han dado como resultado un espacio urbano que todos podemos disfrutar, donde la calidad de vida ha mejorado sustancialmente, y que ha incrementado, también, las posibilidades de realización personal.

Durante este proceso de transformación, L’Hospitalet se ha caracterizado porque ha puesto de relieve el espacio público. La construcción día a día de la ciudad requiere el esfuerzo y la complicidad de todos, nadie tiene la receta mágica y menos en temas tan importantes y que nos afectan a todos. Pero esta tarea de mejorar la percepción de seguridad de nuestras calles y plazas no sólo debe abordarse con medidas de vigilancia. Hay también actuaciones urbanísticas como la mejora de alumbrado y otras relacionadas con los servicios municipales, como la limpieza, que inciden en una mejora general del espacio que todos compartimos, y que seguiré potenciando.

Trabajo sobre el terreno, coordinar los cuerpos de seguridad, incrementar agentes y recursos, convertirles en una verdadera policía de proximidad en las calles, junto a la gente, en programas de intervención con los centros educativos, en los ejes comerciales, junto a las entidades y de los representantes vecinales, se ha perfilado como un sistema más eficaz y eficiente para garantizar la buena convivencia y la seguridad en los barrios.

Pero en cuestiones de seguridad y civismo a veces nuestras competencias legales se quedan cortas, y entonces no dudaré en pedir otras nuevas o que se reformen. Ya lo hemos hecho para combatir la venta de alcohol por la noche, para castigar la multirreincidencia en los delitos o para penalizar al incivismo.

Haré todo lo necesario para mantener y mejorar los programas que aseguren la igualdad de oportunidades. Pero al mismo tiempo, seré inflexible en garantizar la igualdad de derechos y deberes y la vigencia, igual para todos, de las ordenanzas policiales y fiscales. Esto es imprescindible para asegurar y mantener la convivencia, que nos es esencial como personas y como ciudadanos.

El espacio público que defiendo es aquel en el que, en condiciones de libertad e igualdad, todos los ciudadanos y todas las ciudadanas podemos ejercer nuestros derechos, poniendo en común unas reglas de juego para el ejercicio de los deberes de la convivencia.

Quiero gobernar el espacio público con firmeza, por eso no toleraré los ruidos molestos, la ocupación incívica del espacio público o las fiestas improvisadas en plena calle con bebidas alcohólicas incluidas que provoquen molestias y sensación de inseguridad a los vecinos. El recreo de unos no debe significar un perjuicio para otros, porque la buena convivencia y el civismo son una cuestión de todos y todas y con un pequeño esfuerzo y la colaboración de todos conseguiremos mantener L’Hospitalet que deseamos.

El espacio público es la esencia y el alma de L’Hospitalet. La ciudad comienza en lo que compartimos, en lo que nos es común, el espacio público. En unos momentos de especial dificultad como los que vivimos ahora es cuando más se pone en evidencia la necesidad de cuidar el espacio público. Y precisamente por eso me reafirmo en mi apuesta por un espacio público de calidad, que sea garantía de la libertad que tenemos en nuestra ciudad.

Seguridad, convivencia y civismo was last modified: febrero 10th, 2015 by admin